5 ago. 2011

Nada es para siempre

Como una luz que se encendía lentamente fue creciendo un amor totalmente inesperado. Crecía un poco acelerado pero era maravilloso.
Era raro para ellos, ya que jamás habían pensado en que pasaría algo así entre ellos, pero igual lo intentaron.
Y los días pasaban, la felicidad aumentaba y se enamoraban cada vez mas. Él con ganas de decirlo todo, y ella con ganas de decir que Sí a sus propuestas. Pero un día ella tuvo que despedirse de él por quince días ya planeados. Ya era complicada una despedida normal para verse al día sigueinte, asi que despedirse por quince días no fue nada facil para ninguno de los dos. Entre besos, abrazos y unos cuantos 'te voy a extrañar' se soltaron y cada uno se dirigió a su casa.
Ella viajó pero no se olvidó de ninguna de las personas que había dejado y mucho menos de él. Pensaba todos los días aunque sea un ratito en cada una de las personas importantes que ella llevaba en su corazón.
Al regresar decide ir a buscarlo a él y a sus mejores amigas. Al verlas a ellas las abrazó como nunca antes lo había hecho, realmente las había extrañado mucho. Pero al verlo a él, ese lazó de amor que antes los mantenía unidos se había desvanecido, esa luz que brillaba con intensidad se había apagado. Con sentimientos revueltos ella lo saluda y caminaron de la mano hasta tomar sus correspondientes caminos.
La chica, muy confundida, intenta reflexionar y no logra acertar que era lo que sentía en ese momento, pero decidió esperar hasta el día siguiente.

Fué una mañana tranquila, ellos no se hablaron mucho.Los dos estaban raros. Al salir de la escuela él decide hablarle a ella. Aunque fue muy difícil para los dos expresar lo que sentían ahora, que ya no era lo mismo de antes,  se explicaron todo lo que pudieron. Ya para el final los dos entristecidos decidieron que lo mejor sería tomar diferentes caminos, aunque los dos sabían que esto sería difícil.

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